Nos habéis preguntado por un contenido de Periodista Digital que circula en las redes sociales sobre que "una edil del PSOE" ha pedido que "los burdeles de Alicante contraten discapacitadas como prostitutas" durante un pleno del ayuntamiento de esta ciudad, celebrado el 26 de septiembre. No ha sido el único contenido en este sentido. La Opinión de Murcia también tituló su pieza como "una concejala de Alicante reclama que los macroburdeles contraten a trabajadoras con discapacidad". Actualmente, ha rectificado y ha modificado la pieza en su totalidad*. Es un bulo.

Aunque desde hace un año se habla de la desinformación como algo reciente, en realidad es un fenómeno tan antiguo como la primera mentira. Lo que hace particular este momento histórico es que, gracias a las plataformas virtuales, un rumor puede distribuirse a una velocidad inédita y ser visto por millones de personas simultáneamente. Ese es el lado negativo de ser una sociedad hiper conectada: así como podemos cooperar a escala global alrededor de objetivos comunes, también podemos ser engañados masivamente.
Claire Wardle y Hossein Derakhshan, investigadores de la Universidad de Harvard, presentaron recientemente un reporte muy completo sobre desinformación mediática en plataformas digitales. En 109 páginas, y con un lenguaje sencillo, resumen un fenómeno complejo y proponen un marco conceptual para ayudar a periodistas, editores, desarrolladores de plataformas virtuales y ciudadanos en general, a entender las tácticas más comunes de manipulación mediática y a pensar colectivamente soluciones al respecto.
Además de su trabajo académico en Harvard, Claire Wardle es la directora de First Draft, una institución dedicada a buscar soluciones a los desafíos asociados con la confianza y la verdad en la era digital. Entrevistamos a Wardle durante Newsgeist, una conferencia organizada por Google y Knight Foundation anualmente y que este año se enfocó, sobre todo, en cómo mitigar los efectos de la desinformación.
Jorge Caraballo: Claire, ¿puedes explicarnos por qué tu primera recomendación al abordar este tema es dejar de usar el término “noticias falsas” o “fake news”?


